25 de mayo, tarde lluviosa de Domingo. La languidez se ha apoderado de mi. No sé que hacer con mi vida y pudrirme frente al monitor de la computadora ya no me satisface como antaño lo hacía. Mi copia de "Drácula" me observa desde un rincón de mi cuarto con cara de "¿Me podrías leer ya que estas al pedo, no?" y yo la mando a la mierda por que a esta altura ya hasta le hablo a los libros.
2 tazas de café después. Me decido a hacer algo productivo he intento pasar ese nivel de "Angry Birds" en el que estoy estancada desde tiempos inmemoriales. Mis esfuerzos no parecen dar frutos.
Noche del mismo día.
Luego de haber ganado un partido de escoba me siento un poco más reanimada. Miró a mi alrededor y veo que mi cuarto es un chiquero así que ponele que lo ordeno. Empiezo a caer en la cuenta de que ordenar mi cuarto y darle bola al blog en el mismo día indica que no podría estar más al pedo. Me comienzo a preocupar.
5 minutos después. Me llaman a comer, a la mierda con esto. Después me voy a poner a leer "Drácula" que ya esta empezando a hablar mal de mí con los otros libros... forro.